Desde la consulta técnica hasta la reposición en planta, el recorrido es el mismo para cada línea de rodamientos industriales, soportes de acero y retenes. No improvisamos medidas ni sustituimos referencias sin avisar: cada etapa deja registro del diámetro, el tipo de sello y la carga prevista.
1. Consulta con datos de eje y carga
El pedido arranca con el diámetro interior, el tipo de montaje y la carga radial estimada. Si el cliente envía la referencia del rodamiento de bolas original, cruzamos la nomenclatura con la serie equivalente y confirmamos el juego interno antes de cotizar. En chumaceras pedimos además la distancia entre pernos y si el ambiente tiene agua o polvo de mineral.
2. Verificación de stock y alternativas
Revisamos disponibilidad por diámetro y tipo de sello en el almacén. Cuando una medida no está en línea, proponemos la chumacera o soporte de acero más cercano en tolerancia y explicamos la diferencia de desempeño. No enviamos sustitutos sin aprobación escrita del área de mantenimiento.
3. Selección de sellado y lubricación
Definimos si corresponde retén de labio simple, doble o sello triple, y qué grasa de litio EP conviene según temperatura y régimen de fricción continua. Este paso evita fallas prematuras en motores de cintas transportadoras que operan sin paradas largas.
4. Despacho y documentación técnica
El pedido sale con la ficha de cada componente: diámetro, tolerancia, tipo de retén y lote. La reposición programada desde almacén en Lima permite sostener el consumo mensual de plantas que no pueden detener la línea por falta de repuestos de fricción.
5. Seguimiento y reposición
Después del primer montaje registramos el desgaste observado y ajustamos la frecuencia de reposición. Si el cliente necesita revisar criterios de instalación o comparar con otros casos, puede consultar el detalle del proceso o revisar los recursos técnicos antes de definir el siguiente pedido.